domingo, 1 de agosto de 2010

El secreto del agua



Con una mirada tuya, me quedé totalmente inquieto e inconscientemente entendía que te había perdido, pero mis ganas de estar contigo, taparon a manera de velo la simple y cruda verdad.

Desde aquel día salgo cada noche por mi ventana a ver el cielo, intentando a manera de juego obtener tu figura en las estrellas.

He pensado mucho este tiempo, tratando de encontrar esa variable que de solución a esta ecuación, tal vez debería repasar las fórmulas, pues en vez de una respuesta encuentro miles.

Cosas malas y cosas buenas, heridas y parches, han hecho mi corazón más fuerte, muchas veces dominando sentimientos, reprimiendo otros. El tiempo a hecho que el destino me haga leer a la gente, a manera filtro.

Es por eso que mido bastante lo que digo, y es por eso que lo que no demuestro en palabras lo demuestro con acciones, ojalá lo hayas entendido.

El amor es como el agua, cuando hace frío se congela haciendo imposible probarla, a menos que sea de a pocos, en cambio cuando hace calor, ese frío hielo se transforma en ese líquido tan preciado para la vida, posible de consumir y si hace aún mucho mas calor se evapora haciendo posible inhalarlo dando abrigo a tus pulmones, no por completo pues lo demás queda en el ambiente y después llueve a manera de recuerdo.

El tempano de mi corazón se estaba derritiendo, ahora solo vuelve a estar frío flotando sobre la emposada lluvia de tu recuerdo.

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